La mala leche de la Teta

•4 Febrero 2010 • 6 comentarios

A propósito de la nominación de La Teta Asustada -traducida a The Milk Of Sorrow (La Leche del Dolor) por una políticamente correcta y cucufata AMPAS- en la categoría de Best Foreign Lenguage Film, veo que es fácil perder la razón en defensa de lo propio, en especial cuando no se está habituado a los laureles internacionales o al foco de atención global.

La Teta Asustada es un correctísimo filme, realizado de manera profesional y con pasión. En un nivel estrictamente técnico está bien logrado, con esmero y paciente manufactura. El ojo antropológico de Claudia Llosa brilla en sus escenas. Sin embargo, es la historia misma del filme lo que me desconcierta. No dejo de creer que hay cierto efectismo en el argumento, una especie de oportunismo por explotar el dolor inherente provocado por el terrorismo.

Me resisto a creer que Llosa se aprovechó de ello para lograr lágrimas fáciles, aunque a la luz de los hechos -un limeño de clase media jamás entenderá, de ninguna forma empática posible, el sufrimiento de las víctimas del terror- por lo que lo de Llosa puede interpretarse como un documento sociológico de ficción con tintes dramáticos con el objetivo de generar conciencia no en los peruanos, puesto que ya estamos curtidos por la violencia, sino en los foráneos.

¿Es correcto aprovecharse de la miseria de la historia nacional para lograr la atención a un tema? Quizá sí, siempre en cuando los objetivos sean loables. Como el When The Levees Broke: A Requiem In Four Acts de Spike Lee que denuncia la desidia gubernamental de George W. Bush tras el mortal hálito del huracán Katrina en el deep south. Pero ese fue un documental, no una película de ficción.

En La Teta Asustada se exhiben provincianos en ritos y situaciones extremas, casi caricaturizados, en un retrato hermosamente grotesco como una pintura de James Ensor. De no ser por su bucólica y naturalista factura más que lágrimas provocaría indignación, no por la historia de la protagonista, sino por ese shock value facilista que nos abofetea.

Si Claudia Llosa quería darnos a conocer el sufrimiento perenne en el colectivo andino pues había mejores formas de hacerlo. Otro formato quizá. Recuerdo que Madeinusa también pecaba de efectista y no dejaba bien parado a nadie en su intención de querer sacudir y conmover. Una cosa es denuncia, otra es señalamiento. Otra es sensibilidad, muy distinto a demagogia emocional.

Los números hablan

Ésta es la primera nominación de un filme peruano a los premios de la Academia. Es octogésima segunda ceremonia que se celebra y recién Perú va a ser protagonista. Si bien es un privilegio también es una señal que nuestro cine todavía está en pañales, está gateando apenas y ya se habla que ha cobrado vuelo.

En comparación con otros países latinoamericanos el Perú no tiene ninguna experiencia previa de ningún tipo en los Óscar, ni siquiera en las categorías técnicas que por más olvidadas que sean siempre dan satisfacciones y elevan la calidad profesional del mercado cinematográfico. Como por ejemplo todo argentino se orgulleció por Gustavo Santaolalla al ganar por dos años consecutivos a Best Original Score (2005, Brokeback Mountain; 2006, Babel)

La 79na. Ceremonia del Óscar fue especial para México al tener 10 nominados entre ellos a tres directores (González Iñárritu, del Toro, y Cuarón) por sus respectivos filmes (Babel; Pan’s Labyrinth; Children Of Men), a la actriz Adriana Barraza (Babel), y al guionista Guillermo Arriaga (Babel)

Dejemos que las estadísticas hablen:

1. Países ganadores: Argentina 1 (La Historia Oficial, 1985)
2. Países nominados: México 7 (último nominado Laberinto del Fauno; 2006) Argentina 6 (último nominado previo a la 82da. El Hijo de la Novia; 2001), Brasil 4 (último nominado Central Do Brasil; 1999) Nicaragua 1 (Alsino y El Cóndor; 1982) Cuba 1 (Fresa y Chocolate; 1994)

La Teta Asustada no sólo compite con el siempre fuerte cine argentino sino también con la francesa Un Prophète (ganador del Gran Prix en el último Festival de Cannes) y la favorita Das Weiße Band del maestro Michael Haneke (quien ya se llevó la Palme d’Or; el European Film Awards; y el Golden Globe, que siempre es un indicador para el Óscar)

El 7 de marzo es una fecha para constatar si los números y las estadísticas pesan. De cualquier forma, la misma nominación es el premio que merece La Teta Asustada y debe servir como un punto de inflexión para el cine peruano y futuras producciones que merezcan ser galardonadas por las razones correctas.

La calle de los parroquianos

•11 Enero 2010 • 8 comentarios

Los hombres tenemos necesidades de las que no podemos huir: el sexo. ¿Qué hacer cuando la idiosincrasia de una sociedad convierte una necesidad en un hecho furtivo del cual avergonzarse? Satisfacerlo a escondidas entonces, con todos los problemas que ello conlleva.

Aunque en estos tiempos la prostitución -la mejor alternativa para librarse del apremio de encima- no es ningún secreto, la labor presenta una serie de problemáticas. Su sindicato es inoperante, es insulso y fofo como los glúteos de una vieja gloria de Caylloma.

Además, están divididas, dispersas, como la neblina en donde se esconden, pululan por toda la ciudad como la humedad de la noche limeña. Es por ello la urgencia de una zona rosa. Concentrados en un barrio, manzanas o cuadras, una serie de negocios con relación al sexo su fiscalización podrá realizarse de manera efectiva y velar así su funcionamiento apropiado y de acuerdo a condiciones salubres óptimas.

No es nada inusual que grandes urbes de pujante desarrollo y creciente población hayan ubicado el emporio del placer en un sitio determinado como sucede en Ámsterdam, Saint Pauli en Hamburgo, Praga -el epicentro sexual de Europa Oriental- y las madrileñas calle Ballesta y Doctor Fleming.

El principal enemigo para que la iniciativa se haga efectiva en Lima es el prejuicio. De no ser por la cucufatería imperante hace décadas se habría tenido una zona rosa vibrante al estilo de Gamarra. Ya sea La Victoria con las avenidas Nicolás Arriola, Rivera Navarrete y Canadá como sus ejes o los hostales de Lince en las primeras cuadras de la Av. Arequipa.

Entre ambos distritos, por poner un ejemplo, un sinfín de night clubs abren sus puertas y algo más. De ser debidamente controlados las más de 60 mil putas, según el MinSa, se librarían de la explotación del proxenetismo, que es un delito, así como también se monitorearía a los travestis de Petit Thouars infectados con SIDA, hepatitis B o sífilis.

El Callao y Lima Cercado ya han dado pasos importantes en la guerra contra la prostitución informal y gracias a ello cinco burdeles funcionan con todas las de la ley: El Trocadero, Las Cucardas, La Nené, La Salvaje y El Botecito. Pero muchas meretrices prefieren la calle y ser independientes a modo de ganar más y evitar el pago de cupos y derechos de cuartos, son a ellas a quienes se les debe rastrear.

Hasta que el tema deje de ser tabú, sacrílego y un comodín electoral y los proyectos de alcaldes como Lucio Campos, SMP, y César Gonzáles, Lince, sean tomados en serio y no arrebatos de sodomitas facinerosos entonces crímenes de odio, discriminación, ETS y proxenetismo serán evitados y, por ende, una profesión y un sexo redimidos y amparados.

La calle color rosa

Así como a la prostitución le urge una zona de exclusiva operatividad la comunidad gay también se beneficiaría de un barrio en donde no sólo puedan ocupar viviendas sino cines, bibliotecas, teatros, restaurantes, discos y diferentes puntos comerciales y culturales.

Cuando Jaime Bayly entrevistó al alcalde miraflorino Manuel Masías sobre el cierre de la discoteca Downtown Vale Todo el burgomaestre soltó la palabra ghetto refiriéndose que el local sería una especie de refugio para el ambiente LGBT limeño. Nada lejos de la verdad, considerándolo objetivamente.

Es que con un núcleo gay estable en Lima la sociedad homosexual encontraría un sitio en donde puedan expresarse y reunirse sin subterfugios. Ya no más establecimientos caletas operandocon dudosas autorizaciones y sin ellas. Con la legalización vendría la reivindicación de un elemento socio-cultural marginado y de creciente número.

Ya sea el Greenwich Village, The Castro, Hillcrest, Canal Street en Manchester, o el Oxford St. en Sidney -cuyo Mardi Gras es un evento épico en el calendario turístico australiano- en varias diferentes metrópolis y capitales del mundo ya se han dado ejemplos de convivencia socio-económica por lo que Lima, dada su condición de ciudad en expansión y su ubicación Asia-Pacífico, no tendría pretextos para no hacerlo por su lado.