50 covers (del 20 al 11)

por G. Bastas Chipoco


20. Police And Thieves – The Clash, 1977
original de Junior Murvin, 1976

En el tiempo cuando el reggae británico reflejaba opacos intentos de autenticidad, el desnudo, garajero cover de The Clash apareció como una gloriosa revelación. Si el etéreo falsetto del original sonaba incongruente en la línea sobre “guns and ammunition”, el maleante tono rabioso de Strummer nos lleva derechitos a un ghetto que se siente muy real.

Momento clave: la inspirada línea de bajo.

19. Sweet Jane – Cowboy Junkies, 1988
original de The Velvet Underground, 1970

Evocativo remake de los Velvet Underground. Más tristón y menos quejón, es por la voz casi susurrante de Margo Timmins grabada dentro de una iglesia, lo cual reenciende el himno callejero de Lou Reed. El fraseo y el tiempo son perfectos.

Momento clave: la lánguida y anhelante Timmins en “Heavenly wine and roses seem to whisper to me when you smile”.

18. Rocket Man – Kate Bush, 1991
orig. Elton John, 1970

El lamento de Elton John al solitario viaje espacial (o la adicción a la cocaína, dependiendo del punto de vista) fue una pequeñez pop hasta que la animosa cadencia de Kate Bush le dio la intensidad que merecía. Su voz de chiquilla y el agridulce sonido de las gaitas irlandesas le dan una belleza extra y una cautivante frescura de aire marciano.

Momento clave: el gaseoso y adolorido quejido del “Oh” antes del coro “No, no, no, I’m a rocket man”.

17. Beast Of Burden – Urban Love featuring Aneka, 2006
original de The Rolling Stones, 1978

El original de los Stones puede por momentos evocar nightclubs caletas y romances pasajeros. Los Urban Love cuyo sublime replanteamiento bossa-nova junto a la escocesa Aneka desentierran de las arenas de Ipanema una balada que exhuda sensualidad veraniega.

Momento clave: la gloriosa línea “Am I hard enough? Am I rough enough? Am I rich enough? I’m not too blind to see”.

16. Mad World – Gary Jules, 2003
original de Tears For Fears, 1982

Aparentemente tocando nada más que un piano y usando su voz reminiscente a la de Michael Stipe, el desconocido cantautor Gary Jules se ganó su número 1 en el chart inglés via esta atrapante y devastadora sencilla rendición de la oda new wave adolescente-existencial de Tears For Fears.

Momento clave: el pequeño bamboleo en la voz de Jules cuando canta “I find it kinda sad”.

15. Sorry Seems To Be The Hardest Word – Mary J. Blige, 2004
original de Elton John, 1976

Carente de acompañamiento, la cruda voz de Blige se las arregla para sonar a la vez vulnerable, resignada y con voluntad de hierro. Mientras la versión de Elton era meramente tristona, Mary descubre un mundo de absoluta melancolía.

Momento clave: su delicados y sensuales “hmmms” y “aahs” entre los versos.

14. Ms. Jackson – The Vines, 2002
original de Outkast, 2000

La banda australiana tomó una vaga e insincera disculpa de hip-hop (inspirada por la ruptura de Andre 3000 con Erykah Badu) y la volvió en un épico lamento de un amor que se amargó. Samples de batería, un funesto piano y la helada voz de Craig Nicholl construyen un muro de sonido psicodélico.

Momento clave: los llanos y el grito de protesta en “You can plan a pretty picnic but you can’t predict the weather”.

13. Killing Me Softly With His Song – The Fugees, 1996
original de Roberta Flack ,1973

Esta narrativa de la aterciopelada negra Roberta Flack de exhortativo amor no es sino una triste pero sensible balada enquistada en el sonido soul de los 70’s. El lamento en la voz de Lauryn Hill se convierte en una amorosa súplica de confianza, inocencia y complicidad.

Momento clave: las voces que acompañan a Hill, vestidas de R&B y perfectamente entonadas.

114 12. Wild Horses – The Flying Burrito Brothers, 1971
original de The Rolling Stones, 1970

El visionario de country-rock, Gram Parsons, estaba en el curso de la autodestrucción mucho antes de grabar esta exquisita versión de la balada stone. La sinceridad y la dolorosa fragilidad en su entrega demuestra vulnerabilidad, ausente en el original, con efectos ciertamente reveladores.

Momento clave: “Let’s do some living, after we’ll die” sonaba a un triste presagio -tres años después Parson había muerto.

11. One – Johnny Cash, 2002
original de Nine Inch Nails, 1991

El productor Rick Rubin había rescatado la carrera del patriarca Johnny Cash con su serie de álbumes American Recordings, y en el volúmen 4 Cash tuvo uno de sus puntos más altos, especialmente en su acústica versión de la canción de Hurt. Hay toda una vida de diferencia entre las dos canciones: Trent Reznor puja y grita, Cash se despoja de todo y llega a su alma.

Momento clave: el ominoso piano sonando cuando Cash canta “What have I become my sweetest friend?, everyone I know goes away in the end” hasta que se eriza la piel.