La calle de los parroquianos

por G. Bastas Chipoco


Los hombres tenemos necesidades de las que no podemos huir: el sexo. ¿Qué hacer cuando la idiosincrasia de una sociedad convierte una necesidad en un hecho furtivo del cual avergonzarse? Satisfacerlo a escondidas entonces, con todos los problemas que ello conlleva.

Aunque en estos tiempos la prostitución -la mejor alternativa para librarse del apremio de encima- no es ningún secreto, la labor presenta una serie de problemáticas. Su sindicato es inoperante, es insulso y fofo como los glúteos de una vieja gloria de Caylloma.

Además, están divididas, dispersas, como la neblina en donde se esconden, pululan por toda la ciudad como la humedad de la noche limeña. Es por ello la urgencia de una zona rosa. Concentrados en un barrio, manzanas o cuadras, una serie de negocios con relación al sexo su fiscalización podrá realizarse de manera efectiva y velar así su funcionamiento apropiado y de acuerdo a condiciones salubres óptimas.

No es nada inusual que grandes urbes de pujante desarrollo y creciente población hayan ubicado el emporio del placer en un sitio determinado como sucede en Ámsterdam, Saint Pauli en Hamburgo, Praga -el epicentro sexual de Europa Oriental- y las madrileñas calle Ballesta y Doctor Fleming.

El principal enemigo para que la iniciativa se haga efectiva en Lima es el prejuicio. De no ser por la cucufatería imperante hace décadas se habría tenido una zona rosa vibrante al estilo de Gamarra. Ya sea La Victoria con las avenidas Nicolás Arriola, Rivera Navarrete y Canadá como sus ejes o los hostales de Lince en las primeras cuadras de la Av. Arequipa.

Entre ambos distritos, por poner un ejemplo, un sinfín de night clubs abren sus puertas y algo más. De ser debidamente controlados las más de 60 mil putas, según el MinSa, se librarían de la explotación del proxenetismo, que es un delito, así como también se monitorearía a los travestis de Petit Thouars infectados con SIDA, hepatitis B o sífilis.

El Callao y Lima Cercado ya han dado pasos importantes en la guerra contra la prostitución informal y gracias a ello cinco burdeles funcionan con todas las de la ley: El Trocadero, Las Cucardas, La Nené, La Salvaje y El Botecito. Pero muchas meretrices prefieren la calle y ser independientes a modo de ganar más y evitar el pago de cupos y derechos de cuartos, son a ellas a quienes se les debe rastrear.

Hasta que el tema deje de ser tabú, sacrílego y un comodín electoral y los proyectos de alcaldes como Lucio Campos, SMP, y César Gonzáles, Lince, sean tomados en serio y no arrebatos de sodomitas facinerosos entonces crímenes de odio, discriminación, ETS y proxenetismo serán evitados y, por ende, una profesión y un sexo redimidos y amparados.

La calle color rosa

Así como a la prostitución le urge una zona de exclusiva operatividad la comunidad gay también se beneficiaría de un barrio en donde no sólo puedan ocupar viviendas sino cines, bibliotecas, teatros, restaurantes, discos y diferentes puntos comerciales y culturales.

Cuando Jaime Bayly entrevistó al alcalde miraflorino Manuel Masías sobre el cierre de la discoteca Downtown Vale Todo el burgomaestre soltó la palabra ghetto refiriéndose que el local sería una especie de refugio para el ambiente LGBT limeño. Nada lejos de la verdad, considerándolo objetivamente.

Es que con un núcleo gay estable en Lima la sociedad homosexual encontraría un sitio en donde puedan expresarse y reunirse sin subterfugios. Ya no más establecimientos caletas operandocon dudosas autorizaciones y sin ellas. Con la legalización vendría la reivindicación de un elemento socio-cultural marginado y de creciente número.

Ya sea el Greenwich Village, The Castro, Hillcrest, Canal Street en Manchester, o el Oxford St. en Sidney -cuyo Mardi Gras es un evento épico en el calendario turístico australiano- en varias diferentes metrópolis y capitales del mundo ya se han dado ejemplos de convivencia socio-económica por lo que Lima, dada su condición de ciudad en expansión y su ubicación Asia-Pacífico, no tendría pretextos para no hacerlo por su lado.