Varias Posiciones

El Discreto Desencanto de la Burguesía

Etiqueta: Sensacionalismo

El papel aguanta todo: Diarios de tricimoto y taxicholo

No considero que éste tipo de periodismo sea nociva. La verdad es que lo encuentro jocoso y de cierto valor antropológico-documental. Qué mejor manera de comprender el zeitgeist de una sociedad sino a través de la cobertura y, por sobretodo, los titulares que emperifollaron los quioscos en las esquinas.

Los diarios chicha es el punto de referencia de la masa. Es la ventana por donde el pueblo se informa de un modo acorde a su IQ. Es el pozo por donde se vierte lo ramplón e informal de la literatura periodística nacional.

Se les ha criticado por incentivar la incultura, de ser una mala influencia para los menores y la de desinformar. Bueno, todo eso es tan cierto como exagerado. Estos diarios no pusieron la ignorancia en el papel, tan sólo la recogió de la calle y la imprimió. Le dio a la gente de las invasiones algo qué leer en su idioma.

¿O acaso la vieja casta -los Miró Quesada, Mohme, Zileri, Thorndike, y otros pocos- piensa que el estibador del Callao o el campana de Cárcamo van a leer sus editoriales mientras desayunan con leche de tigre o esperan a terminar de atracar a un cambista?

No, pues. Ésta gente usa El Comercio para envolver pescado, limpiar la caca del perro o cubrir el piso cuando pintan sus paredes. Lo que leen es El Chino, Ajá o, el pionero, El Popular.

Asimismo, dudo mucho que éstas publicaciones sean responsables de ser una mala influencia para los chicos. Éstos ya han vivido la violencia cuando su padre abusivo se desquitaba ebrio. Han presenciado el sexo cuando escucharon, o quizá vieron, a sus padres tener relaciones porque sus casas es de un solo ambiente separados por cortinas, triplay o esteras.

Lo que han ofrecido los amarillistas es puro entretenimiento. Chabacano, callejero, criollo en todo sentido. Los 90’s serán recordados porque terminaron de revelar que la ciudad había crecido y quienes vivían en los arenales también eran noticia.

Gutenberg está muerto

Es importante recalcar que la estética chicha es un compendio de ideas foráneas y transgresoras, puestas en práctica con habilidad en este contexto en particular.

Las vedettes de portada, las Malcriadas o las estilizadas Chicas 21 son sólo una versión peruanísima de la Page 3 Girl del incorrectísimo tabloide inglés The Sun. Si no fuera por esa sección los mecánicos de La Victoria o la Carretera Central no tendrían ninguna fruición ocular.

Por otra parte, bajo ninguna circunstancia considero que los titulares, tendenciosos y de nulo valor informativo -pero ricos en ingenio popular-, fueran una afrenta para la cultura. En los 50’s La Última Hora abrió las puertas a interminables recursos creativos con su memorable titular ‘Chinos como cancha en el paralelo 38’ -en referencia a la intervención china en la guerra de Corea-. Desde ahí todo ha ido cuesta arriba.

De todas formas, la gente no necesita de un diario para cultivarse. La prensa informa, ésa es su función principal, después de todo.

Me divirtió leer alguna vez: ‘Prosti hizo macho a Beto’, ‘Fanny tasa su cucú en 300 dólares’, ‘Tomó viagra para rendir bien y mancó en chuculún’; u ofrezcan ‘Hoy poses salvajes del Kama Sutra’. Me figuro que ya debe haber generaciones alimentadas y criadas por la prensa chicha.

Ésta clasep de periodismo es entretenimiento, es el desparpajo y la distensión de la realidad. Es un negocio rentable, además. Una sociedad pragmática y sanamente capitalista sabe cómo distribuirse entre diarios serios y amarillistas. La News Corporation tiene en el Reino Unido al ultraconservador The Times compartiendo con el finado sensacionalista News Of The World. Es el mismo caso de El Comercio hermanado con El Trome.

Vilipendien a los diarios chicha tanto como puedan, pero, a final de cuentas, estos son el espejo en donde reflejamos nuestras miserias con buen humor.

MOMENTO AUDIOVISUAL:

Cmdte. Humala y Susana Villarán o: Cómo aprendimos a dejar de preocuparnos y amar el extremismo

Ollanta Humala ganó las elecciones y ahora entra a la historia como el primer presidente de formación militar en éste siglo. La última administración con un oficial a cargo fue la dictadura sucesiva de Velasco/Morales Bermúdez con los resultados nefastos que ya se conocen. Está en él reparar la fracturada imagen que tienen las Fuerzas Armadas como cantera de líderes tanto en la memoria colectiva reciente como en la responsabilidad de guiarnos en la senda del progreso y estabilidad económica sin perjudicar el bienestar colectivo con iniciativas ideologizadas o presiones partidistas.

Sin embargo, las expectativas que guardo hacia Humala son mínimas. Estoy convencido que pasará a la lista de gobernantes mediocres cuyas promesas excedieron a su legado. Porque, para empezar, las credenciales inmediatas de Humala son las de un oficial felón, golpista y sedicioso cuyo falaz levantamiento es cuestionado como una cortina de humo para cubrir la fuga de Vladimiro Montesinos.

Es así que Humala en su carrera no ha logrado ninguna victoria histórica o decisiva, jamás comandó como Ike Eisenhower. Tampoco ha sido un dínamo inspirador y fundacional de una Nación a lo Charles De Gaulle. Nunca ha ostentado cargo gubernamental ni experiencia en gestión política, su contribución al Ejército fue discreta sino de sospechosa criminalidad. Su performance y herencia en el ejercicio del deber ni se asoma a la de un Colin Powell, no se conoce gesta o doctrina. Fue y es un soldado más.

Dicho eso, entonces Humala muy probablemente sea otro advenedizo de raíces fascistoides y autoritarias que llegó al poder por una serie de circunstancias favorables en vez sus logros personales. Su elección obedece al sentimiento de amor y odio en la sociedad; un odio medular hacia los crímenes asociados al fujimorismo, y un amor irracional por los gobiernos de mano dura de tendencia radical.

Humala es para sus electores esenciales la garantía de un punto de quiebre a una serie de gobiernos corruptos y oportunistas -y que ya adolece de los mismos vicios-, mientras que lo votaron en segunda vuelta por él fue en oposición al status quo encarnado en una candidata conservadora con experiencia tanto ejecutiva y legislativa como Keiko Fujimori.

De similar factura se presenta Susana Villarán, alcaldesa de Lima, cuya hoja de vida ha demostrado ser insuficiente para afrontar con aplomo y eficiencia los primeros demandantes meses de gestión. Su poca habilidad gerencial (ya sea para conducir y/o delegar) es una promesa rota a sus votantes que la eligieron por ser una figura distinta, una evolución al político tradicional y acartonado por uno con mayor insight al pulso de la calle.

A la luz de los hechos Villarán se ha enfrascado ella misma en una serie de conflictos insulsos que debilitan su oficina y amenaza su ejercicio. La tan mentada resurrección de la izquierda por una versión moderna (a la chilena, eminentemente burguesa; y brasileña, pragmática) resultó ser un espejismo delirante que hoy es una gestión genuflexa de reacción tardía y pocos recursos y creatividad.

Si bien todavía la administración Humala está por verse, con la de Villarán ya se atisba un desgaste aceleradísimo y prematuro. Quizá forzado por sobreexposición mediática, pero su (in)capacidad de prevención, planificación y contención deja mucho qué desear de lo que se supone ser una nueva figura política en éste siglo.

El chuponeo que lo liquidó todo

Ha sido tal el impacto de las denuncias de chuponeo en el Reino Unido por parte del tabloide News Of The World que ha llevado a Rupert Murdoch, presidente de directorio y dueño del conglomerado News Corp., a cancelar la edición de uno de los medios escritos más antiguos e históricos de la isla.

Éste incidente me recordó al que tuvo Lourdes Flores cuando Jaime Bayly y Rosa María Palacios decidieron transmitir, por varios días seguidos, los potoaudios. Una conversación íntima y casual con un amigo y miembro de su comité de campaña que la desdibujó y significó un revés que a duras penas pudo superar, pero no a tiempo.

La caída en desgracia de News Of The World demuestra que la prensa no es un poder cuasi divino que está por encima de las leyes y el respeto a las libertades individuales. Y si bien el tándem Bayly/Palacios no chuponeó per se a la candidata sí propaló un producto de inequívoca ilegalidad, por lo que debieron responder por el pésimo precedente que impusieron en su accionar. En la legislación estadounidense es común desestimar una prueba cuando ésta es fruto de un árbol envenenado o, mejor dicho, de dudosa o ilícita obtención. Es una lástima que no se aplique ese mismo criterio a la hora de utilizarla como base de una investigación periodística.

Los límites en el ejercicio de la libertad de prensa son tan difusos, tan frágiles. Es sencillo enarbolar la bandera de la censura y optar una pose de víctima cuando el daño infligido en el ejercicio del labor se pisan honras o se utilizan métodos infames. En Italia se aprobó la conocida Ley Mordaza que limitaba el uso de chuponeo tanto en prensa como en la investigación policial. Así las intenciones de Berlusconi sean subrepticias, el valor de delimitar con certeza lo que es público y privado tiene un valor inequívoco que haríamos bien en revisar la legislación actual a modo de oportuna actualización en beneficio de la calidad de información y la salud pública.

MOMENTO AUDIOVISUAL: